08 abril 2014

Invierno

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“Sometimes it lasts in love 
but sometimes it hurts instead”

Me veo caminando, en esa calle afrancesada, con losetas de un color primario, en la nublada Lima, observando la parsimonia del señor emolientero, maestro para balancear sus tazas de bebida aliviadora. Me siento en invierno, comiendo chocolate, acordándome de las entradas que dejaste en mi cuaderno de vivencias y borrando de mi cabeza tu número telefónico, siempre que extravío mi celular olvido borrar tu número de mi mente, sobretodo ahora que ya no tengo porqué llamarte, sobre todo ahora, especialmente ahora que ya dejé que la vida desista de buscarme para sonreírte cuando regreses.

Nos hemos despedido cientos de veces, exagero, en realidad cuatro veces, determinantes e irreconciliables ocasiones en que decidía que no éramos eso que buscábamos en el otro, o tal vez en nosotros mismos. Era momento de caminar para no pensar que pienso en tí; me detengo y sonrío al vendedor, de pronto Adele cruza la calle, compra una bebida caliente y se hecha con su podrida frase masticada a medio inglés, algo así como "Algunas veces el amor dura, pero otras veces lastima"  y la miro desconcertada, con mi ceño más antibritánico; ¿Cómo dices gringa?, pregunto, ¿Que el amor a veces dura y otras duele? Estás equivocada, duele y también dura, o no duele y no dura, o dura para no doler y así la misma estupidez de palabras que te dicen para que sientas que estás frente a una encrucijada llena de amor, y resulta al final que no es amor, es un tránsito más, para regresar en círculos, definirte, hallarte en la etapa inicial y decidir si rompes el círculo o te quedas allí viendo cómo gira todo. ¿Entendiste flaca? Muy bien. Me volteo y camino a la plaza del libertador.

La calle va tomando color, Adele no me ha seguido, seguro la convencí, no volverá a cantar más huevadas, me dije.









09 febrero 2014

Bolívar

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Hace poco leí el libro "Bolívar, Libertador y Enemigo Número Uno del Perú".


Bolívar es reconocido por sus detractores y admiradores como un gran estratega, la influencia de su educador Simón Rodriguez  le inculcó las ideas liberales de la europa revolucionaria, su viaje a ese continente terminó por abrir el panorama de lo que podía llegar a ser, y hacer en América; su modelo era Napoleón definitivamente.

Era un genio, claro que sí, era ambicioso, ególatra, político nato. A lo largo del libro de Herbert Morote se puede apreciar el respeto que despertaba, la amistad aduladora de los políticos peruanos que no tenían una cultura política con los valores que ahora conocemos, entiendo por ello que los más poderosos del país se arrastraban por obtener la amistad del libertador, sobretodo después de alcanzar la independencia del Perú luego de la batalla de Ayacucho.

Como estratega, Bolívar fue sanguinario, severo, racista, prejuicioso y todos los contras que pudieran tener los militares que buscaban reforzar las tropas peruanas con hombres bravíos y leales. Pensaba que los indígenas eran cobardes y como solía llamar a los que no valían nada para él "eran unos truchimanes", se quejaba que no entendían las órdenes y hablaban en un idioma imposible de traducir; era obvio que su sentido de la interculturalidad no estaba ni siquiera en un estadío primitivo, lo único que se podía corroborar mediante algunas cartas era su compasión por el maltrato que sufrieron los indígenas, como seres desprotegidos ante el abuso español; sin embargo, contrario a este sentimiento compasivo, Herbert Morote demuestra que en el gobeirno de Bolívar se volvió a instaurar el impuesto a los indígenas, reprobable hecho porque los anulaba frente a los demás miembros de la sociedad ya que ese impuesto estaba creado para ellos por el sólo hecho de nacer indígenas, como dice Morote, si San Martín declaró la independencia y anuló este impuesto, Bolívar se encargó de deshacer esa promesa de tratar a los indígenas como cualquier ciudadano y retrocedió como nunca se debió retroceder.

Asimismo, para conseguir equipar al ejército aplicó una política de tierra arrasada, saqueos, robos, etc. donde nadie se salvaba de ser despojado de sus pertenencias para financiar la alimentación y equipamiento del ejército, integrado por Colombianos, Venezolanos y peruanos. Luego de ganada la batalla, Bolívar se encargó de ser premiado él y sus tropas venezolanas con inmensas sumas de dinero (a pesar que el Perú tenía un desorden presupuestal y déficit demostrado), títulos, honores vitalicios, incluso fue declarado“Padre y Salvador de la patria”.

Luego, como si no bastara que se le haya recompensado a él y sus generales, Bolívar gestionaba tácticamente su presidencia vitalicia, mientras lograba que el Alto Perú fuera separada del Perú creando el país de Bolivia, todo esto mediante una estrategia de la triada Pando-Heres y Santa Cruz ... (continuaré, se me va la batería de la compu)


::::::::::::VERBUM SAPIENTI::::::::::::::::::::

::::::ORBIS TEXTUS::::::