29 marzo 2016

A....

El estruendo detiene la canción, suelto tu mano y me paro frente a tí, te ríes de todo y tratas de aligerar el momento preguntándome si tengo más recuerdos de tí, de lo que tu boca de chiquillo presumido decía, te contemplas a través de mis ojos, me pregunto ¿cuándo dejaremos de mirarte? A veces sólo me da ganas de mandar al diablo todo esto y, como en cualquier meme, se me pasa por cualquier excusa. Aunque ahora experimentemos, sé que esto se desvanecerá como tantas otras veces se desvanecieron nuestras posibilidades.


Tenía diecinueve, aún no empezábamos a integrarnos, y odiábamos lo mismo, o deseábamos lo mismo, qué impreciso ese recuerdo de tí, caminando distante y detenerte sólo para recoger esa hoja que flotaba sincronizadamente a tu paso, yo diciéndote gracias por devolvérmela antes que se estropee; sin saber que una hora después nos corresponderían los mismos vaivénes estudiantiles, sin saber que cuatro años después nos encontraríamos buscando las mismas oportunidades, que 7 años después me volverías a caer mal y que 14 años después nos veríamos en aquellas intervenciones callejeras, luchando por un mundo mejor, sin entender quizá lo fuerte de eso que nos hace coincidir, extrañamente, casi perfectamente, visitándonos en nuestras oficinas, pintando y creando en medio del amor por lo justo...

... Tal vez, al final, esta percepción no sea tal, y me aguanto de saludarte primero, de abrazarte, de darte el buenas noches y así me evito que me vuelvas a caer mal, como antes, con tus frases tan presumidas, que por allí quieren asomar pero te das cuenta y... me devuelven esa mirada que yo interpreto como... amor.


AA




::::::::::::VERBUM SAPIENTI::::::::::::::::::::

::::::ORBIS TEXTUS::::::